La telefonía IP es telefonía de siempre en la que las llamadas se cursan a través de Internet en lugar de hacerlo a través del tradicional cable de telefonía.
Dicho de forma simple: la telefonía IP es la telefonía que establece las comunicaciones a través de Internet.
Como empresa o usuario que está considerando la migración a telefonía IP sólo debes tener en cuenta que necesitas una conexión a Internet – fibra preferiblemente – y que los equipos que utilices como teléfono – pueden ser teléfonos IP y también apps y software en móviles y ordenadores – estarán conectados a Internet para tener línea telefónica. Si en la empresa disponéis de fibra, ya tenéis el elemento imprescindible para actualizar vuestras líneas.
Poniéndonos un poco más técnicos, vamos a explicar un poco más acerca del funcionamiento de la telefonía IP. Por un lado, la telefonía IP utiliza Internet como canal para transmitir la voz en las llamadas. Por ello que se denomine telefonía IP, donde IP hace referencia a Internet Protocol (protocolo de Internet), telefonía a través de Internet. Para enviar la voz utiliza el protocolo de Internet (de ahí las siglas IP).
Los operadores de telefonía IP están interconectados a la red telefónica pública, que es el lugar dónde están en contacto todos los operadores y que hace posible que puedas llamar con tu teléfono a un usuario de otra compañía marcando su número de teléfono.
Esta interconexión a la red de telefonía pública permite a los usuarios de telefonía IP realizar llamadas a numeración telefónica convencional, como pueden ser los números de teléfono geográficos, números móviles, números nómadas y/o números de tarificación especial (902, 900, 800…); y disponer de un número geográfico al que cualquier usuario de telefonía le puede llamar.
La telefonía IP está basada en la tecnología VoIP (Voice over Internet Protocol), también llamada voz sobre IP que es la encargada de transformar la voz en paquetes de datos para que se puedan enviar a través de Internet.